El viaje fue parte de un proyecto pedagógico. La institución contiene a unas 300 personas de la Ciudad de Buenos Aires en situación de calle.

 La semana pasada, la provincia de San Luis recibió la visita de estudiantes y docentes del Centro Educativo “Isauro Arancibia” de la Ciudad de Buenos Aires, un establecimiento que trabaja con personas de diferentes edades que atraviesan realidades y situaciones difíciles. El viaje fue parte de un proyecto pedagógico de la institución y tanto los educadores como los alumnos, quienes se hospedaron en el polideportivo “El Ave Fénix”, participaron de diversas actividades en territorio puntano.

En ese sentido, asistieron a la entrega de postítulos a docentes de San Luis que formaron parte del Programa de Formación y Acompañamiento a las Escuelas Públicas. En la oportunidad, la ministra de Educación, Paulina Calderón, les dio la bienvenida y luego del acto los alumnos de esa institución contaron sus historias y valoraron la oportunidad que se les brinda en esa escuela con respecto a la contención y a la educación.

En este contexto, funcionarios del Ministerio de Educación visitaron a los miembros de esta escuela de la ciudad de Buenos Aires durante su estadía en “El Ave Fénix y compartieron una tarde junto a ellos. Los más chicos, además, conocieron todo sobre “Juana y Pascual”, el proyecto multiplataforma que lleva adelante el Gobierno de San Luis.

Lila Wolman, docente del Centro Educativo “Isauro Arancibia”, se refirió a los orígenes de la escuela: “Es una escuela que en sus inicios era primaria para jóvenes y adultos de la ciudad de Buenos Aires. Surgió como centro educativo para trabajar con jóvenes en situación de calle. La escuela fue creciendo, se fue desdoblando en cantidad de estudiantes y se fueron incorporando nuevos docentes. Actualmente, luego de varias mudanzas y de 20 años de trabajo, tenemos 300 estudiantes y 60 trabajadores”.

La educadora también comentó los trabajos que desarrollan actualmente: “Tenemos jardín maternal, primaria de niños, primaria de jóvenes y adultos, secundaria de adultos, talleres de arte. Además tenemos una escuela de formación para el trabajo, donde intentamos que los estudiantes aprendan un oficio, y tengan elementos de la economía social y solidaria como para salir adelante. También abordamos la cultura del trabajo, que es un tema que hay que ir armando desde abajo con la tercera generación de jóvenes que nunca accedieron a un trabajo formal”.

En tanto, su colega Evangelina Aguilar contó: “El compromiso es una característica que distingue tanto a los alumnos como a los docentes del ‘Isauro’. Algunos de los chicos vuelven a estudiar en las situaciones más adversas, ya que la mayoría , luego de pasar noches desgarradoras en la calle, de sufrir la violencia institucional, el desprecio y la invisibilización de la sociedad, se levantan y deciden ir a la escuela para tener un futuro mejor para ellos y también para sus hijos e hijas”.

Por último, destacó: “El compromiso de los estudiantes con la vida y con una sociedad mejor nos pone a los maestros en una responsabilidad y en un compromiso que asumimos a su lado. Ellos nos van marcando el camino, ellos nos hacen señas. Y es así como se ha  constituido esta escuela, con esas señas que nos hacen los estudiantes, de sus necesidades, de la escuela que necesitan, de la escuela que sueñan, de la restitución no sólo del derecho a la educación sino del resto de los derechos que tienen vulnerados. A partir de ese diálogo se constituyó esta propuesta educativa”.

Los más pequeños conocieron a “Juana y Pascual”.

Los más pequeños conocieron a “Juana y Pascual”.