En un trabajo conjunto y organizado, los estudiantes del último año de la Escuela Técnica N° 9 “Domingo Faustino Sarmiento” realizan la producción de 100 puestos que se utilizarán en el evento educativo provincial.

La ET N° 9 “Domingo Faustino Sarmiento”, ubicada en el barrio El Lince y tradicionalmente conocida como “La Industrial”, es una institución educativa de nivel secundario con dos modalidades: electromecánica y comunicación multimedial. Durante siete años, los estudiantes de la primera modalidad aprenden carpintería, soldadura, electricidad y demás oficios, mientras que los de la segunda estudian diversas herramientas de medios de comunicación y computación.

Al ser un colegio técnico, normalmente se le presentan varios trabajos para que sus alumnos sumen experiencia y apliquen los conocimientos adquiridos.

Uno de esos casos es una propuesta del Ministerio de Educación. En octubre se llevará a cabo la instancia provincial de Feria de Ciencias, donde los alumnos de distintas regiones expondrán sus trabajos en el Centro Educativo Nº 8 “Maestras Lucio Lucero” de la ciudad de San Luis.

Para tal evento, la Provincia solía alquilar los puestos todos los años pero, para evitar esa inversión, el Área Educación Técnica del Ministerio de Educación le propuso a distintas escuelas que construyeran los puestos y así conservarlos para otras oportunidades. El Gobierno pondría el material y los colegios la mano de obra.

La “Industrial” y sus estudiantes aceptaron el desafío. Como parte de las prácticas profesionalizantes del último año, los alumnos de electromecánica harían la primera parte de la cadena de producción, para que luego continúe el proceso en otros colegios, mientras que sus pares de multimedia harían el seguimiento con notas, fotos y videos. Todas estas labores fueron y son supervisadas y controladas por los docentes y profesores de las distintas materias.

“Los chicos superaron las expectativas. En dos días, hicieron casi el 50 % del trabajo”, contó el vicedirector de la ET N° 9, Gabriel Tagliaferro, quien al ver el entusiasmo de los jóvenes les propuso hacer la producción completa, pese a que se tenía un tiempo acotado: cerca de dos semanas y media para construir 100 puestos.

Y los chicos así lo hicieron. Acompañados de sus docentes montaron un proceso completo y en serie, que incluye tareas de soldado, corte, pintura, instalación eléctrica y montaje final. “Tenemos tres días laborales para terminar la producción y ya estamos en el 100 % del trabajo”, dijo Tagliaferro el pasado viernes, y añadió: “Todo esto fue voluntario. De los 54 chicos del último año, casi el 100 % está trabajando alrededor de 8 horas diarias”.

Román Baigorria, alumno encargado de cortar el material, dijo: “Es una experiencia que enriquece el conocimiento, y más que nada por el trabajo de equipo”. Su compañera, Rocío Villalón, del área de montaje, señaló: “Estamos contento porque nos gusta trabajar mucho en el taller, ya que reforzamos lo que hemos aprendido desde primer año”.

Asimismo, Francisco Scivetti, de multimedia, compartió que este trabajo en conjunto “es una experiencia bastante buena para lo que nosotros hacemos y que nos puede servir mucho en un futuro”.

Por último, el vicedirector reflexionó: “El broche de toda carrera es enseñarles a trabajar, en equipo y con una cadena de producción. Los chicos se organizaron de manera excelente y todo funcionó como un engranaje en una fábrica. Ellos ahora saben lo que es el mundo laboral”.